UN RECORRIDO POR MADRID

DE TODO Y SOBRE TODO PARA CONOCER HISTORIA

LA HISTORIA DE MARID, PREHISTORIA diciembre 7, 2008

RESTOS PREHÍSTORICOS EN MADRID.

 

La Comunidad de Madrid, es una zona rica en yacimientos arqueológicos, con una importante presencia humana desde la transición del homo habilis al homo sapiens que muestran que el espacio que hoy ocupa Madrid estuvo habitado desde hace mas de doscientos mil años.

Los primeros descubrimientos han sido encontrados en el Valle del Manzanares.

 

En 1862, se descubre el yacimiento del Cerro de San Isidro gracia al Geólogo madrileño Casiano del Prado.

Se encontraros restos como son:

-          Material de piedra de silex tallados, restos óseos fosilizados correspondientes al paleolítico inferior.

Los nómadas de la prehistoria eligieron este paraje idóneo para la caza de mamuts, toros salvajes, incluso hipopótamos y rinocerontes cuando se acercaban a beber a la orilla del río.

Estos hombres de aquel lejano Madrid, elaboraron una variada industria de hachas, puntas de flecha, hendidores, y objetos que usarían en su vida rudimentaria.

Estos pobladores eligieron vivir alrededor de numerosos arroyos y riachuelos del río Manzanares.

Muchos de estos objetos se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional y en El Museo Municipal de San Isidro.

Los principales yacimientos paleolíticos de la comarca madrileña son, para el Paleolítico Inferior:

- Valle del Manzanares: Cerro de San Isidro, Transfesa, Arenero de Oxígeno, Arenero de Arriaga I y II, Areneros de Perales del Río, Areneros de Orcasitas, Areneros de Soto e Hijos, La Gavia.
– Valle del Jarama: Las Acacias, Áridos I y II, Redueña.
– Valle del Tajo: Areneros de Aranjuez y Las Cien Fanegas.

 

FOTOGRAFÍAS DE RESTOS PREHÍSTORICOS.

 

BIFAZ DE SILEX
MANDÍBULA DE ELEFANTE  

 

 

 

EL Paleolítico

                            Gran parte de la actual.Madrid,se han encontrado muchos restos desde el Paleolítico inferior. El resto humano más antiguo (1981) ha sido encontrado en Pinilla del Valle.

Se han encontrado instrumentos (caza) se han encontrado cerca de los ríos( Manzanares, Jarama, Henares)

En 1862 ,  a mitad del S.XIX en el cerro San Isidro hasta la desembocadura del río en Rivas Vacia Madrid. En el río Jarama sobre todo entre Arganda y Algete (Los áridos ) y el Henares. Mejorada y San Fernando.

PRINCIPALES RESTOS ENCONTRADOS EN EL PALEOLÍTICO INFERIOR:

 

 

PALEOLÍTICO SUPERIOR (50.000 – 10.000 a.C.):

Se han conservado productos laminares y útiles (raspadores, buriles, hojas). Parece que la población de toda la Meseta central disminuyó a partir del último Paleolítico, prolongándose esta escasa ocupación de la zona hasta las primeras comunidades agrícolas y ganaderas del Neolítico.

Principales yacimientos: El Sotillo, Las Delicias, Cueva del Reguerillo (Patones), etc

FOTOGRAFÍA DE LA CUEVA DEL REGUERILLO (PATONES)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 EL NEOLÍTICO; 3500 a.C. Los restos más importantes que se han encontrado ha sido la cerámica. La mayoría eran sedentarios , se asentaban al lado de los rios. Se ha encontrado mucha cerámica de forma globular. El lugar mas importante que se ha encontrado es en Patones. Son formas geométricas. Los enterramientos mas importantes están en el Neolítico en Villaverde encontradas e ( Arenero de Valolivia) es una sepultura individual

EL NEOLÍTICO.

(5.000 – 2.500 a.C.)

En la comarca madrileña se han conservado valiosos ejemplos de yacimientos neolíticos y megalíticos. Los primeros, que corresponden a los primeros grupos de campesinos que sucedieron a los cazadores del Paleolítico, están localizados en la región oriental de la comunidad. Los megalíticos se concentran en las tierras de la presierra del norte de la Comunidad y se caracterizan por enterramientos en grandes monumentos de piedra. Es muy probable que esta nítida división del espacio no sea casual y responda a la gestión de dos núcleos territoriales por parte de dos grupos culturales bien diferenciados

Esta diferenciación tiene su origen en la estructuración del territorio que comienza a producirse durante el Neolítico, y que se irá consolidando conforme transcurre el tiempo. El esquema de poblamiento es estacional, con movimientos cíclicos entre los poblados al aire libre de los valles fluviales y las cuevas/abrigo de la presierra. En las primeras fases, las cuevas se utilizan como refugios ocasionales durante las temporadas de caza y para la vigilancia del ganado; hacia el final del periodo se usarán también con fines funerarios.

En lo relativo a la economía, comienzan a producirse alimentos para el consumo (cereales y leguminosas) y a domesticarse animales (perros, cabras, ovejas). Se generaliza el uso de objetos pulimentados (hachas, azadas) para su uso agrícola, y de recipientes de grandes dimensiones para el almacenamienton de alimentos.

YACIMIENTOS NEOLÍTICOS

Están ubicados en tas tierras bajas del curso inferior de los ríos Jaramas y Manzanares: poblados de los areneros de Valdivia, Pedro Díez Cardiel, Vascos o Áridos, San Martín de la Vega 1 y 2 y la Deseada. Este último presenta cabañas de planta circular, seguramente con entramado vertical de madera y barda, similares a las utilizadas hasta fechas recientes por los pastores trashumantes; disponían también de hogares interiores y pozos anejos (graneros, silos o basureros). En el arenero de Valdivia (a las afueras de Madrid capital) se han localizado los restos de una sepultura individual en fosa -principal forma de enterramiento durante el Neolítico-, con restos humanos, una vasija globular con boca de garrafa y un brazalete de pizarra pulimentada: fue la primera sepultura neolítica descubierta en la Meseta.

YACIMIENTOS MEGALÍTICOS

Se localizan en el curso medio y alto del Jarama, cerca ya de los pasos de sierra del Sistema Central: yacimientos de superficie de Arroyo del Cerezo y Olivares, relacionados con las cuevas de La Ventana, de La Higuera y del Aire, y emparentados con el núcleo de Valdesotos-Tamajón (Guadalajara). En la cueva de La Ventana existían cortavientos verticales de entramado vegetal y fuegos asociados; se han encontrado en ella, además, restos de cereal (quizá procedentes de un campamento base en la vega del río) y restos óseos de la fauna consumida (complemento alimenticio obtenido mediante caza).

 

FOTOGRAFÍAS DE YACIMIENTOS NEOLÍTICOS.

 CERÁMICA NEOLÍTICA

 

 FRAGMENTOS DE CERAMICA CAMPANIFORME ENCONTRADOS EN MADRID.

 

 

 

EDAD DEL COBRE (2.500 – 1.800 a.C.)
Eneolítico o Calcolítico

Ya desde el último milenio del Neolítico se modifica sustancialmente el patrón de asentamiento y las actividades de los primitivos habitantes de la región. El paisaje social se territorializa, y grupos familiares reducidos se apropian de las tierras y pastos que necesitan para su propia supervivencia: las propias condiciones económicas hacen necesario restringir el acceso al territorio explotado por cada poblado (campos de cultivo, pastos, agua, frutos silvestres, cazaderos).

La economía, ya fundamentalmente agrícola, se basa en la produccción de cereales (trigo y cebada) y leguminosas, cría de ganado (oveja, cabra, cerdo y vaca, utilizados también para la obtención de productos secundarios: leche, queso, lana), caza mayor y menor y recolección de frutos silvestres, conservación de los productos vegetales en silos subterráneos.

Las condiciones climáticas son similares a las actuales, aunque algo más frías, con alternancia de periodos de fuertes precipitaciones y otros de severa sequía.

POBLADOS

Los poblados de la Edad del Cobre son los primeros permanentes de la Prehistoria madrileña. Son los tradicionales “fondos de cabaña” -documentados, por ejemplo, en El Capricho (Alameda de Osuna)-, con una gran variedad de estructuras subterráneas de planta circular u oval utilizadas como fosas de almacenaje, hogares o eventualmente vivienda. No eran elementos aislados y desestructurados, sino que se integraban en una red de caminos, veredas y zonas de cocina, taller y cultivo. Las viviendas se construían excavando una zanja perimetral de planta circular e insertando en ella un entramado vegetal que sostenía la techumbre. La estructura completa se sellaba y aislaba del exterior mediante barro mezclado con paja o abono, originando una pared compacta y sólida. El interior quedaba organizado en torno a espacios dedicados a la preparación de alimentos, almacenaje subterráneo, etc.

RESTOS DE CABAÑA CIRCULAS ENCONTRADA EN LEGANÉS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EDAD DE BRONCE

  Del 2 mil al 1000: La mayoría de los pueblos en Madrid, dominan el metal se siguen asentando cerca de los ríos , Manzanares, Henares y Guadarrama.. Aquí aparece  una cerámica muy importante que es la cerámica campaniforme y se han econtrado muchos restos en Ciempozuelos.

Hay un gran desarrollo de poblados al aire libre, aparecen las primera pre-ciudades , tenían formas de ciudades y lo único que se ha encontrado ha sido  fondos de cabaña.Es decir, las marcas que han dejado en el suelo.Los restos mas importantes son en canta ranas y el poblado del Ventorro.

 

También aparece la arquitectura megalítica, se realizaba para la funeraria. Aparece los Menhi, los Dolmen y los Cromlen. En Alpedrete hay un Dolmen llamado de Entretérminos .

Y lo que se ha encontrado dentro de este Dolmen han sido hachas, restos de cerámica campaniforme.

EDAD DEL BRONCE (1.800 – 800 a.C.)

La Edad del Bronce no nos ha dejado ni poblados semejantes a los del Calcolítico ni suficientes muestras faunísticas y botánicas como para poder establecer las diferencias económicas de este periodo con el anterior. Gran parte de esta distinción, pues, hay que elaborarla basándose en los restos de cerámica encontrados en los yacimientos.

Los asentamientos presentan agrupaciones de estructuras subterráneas (silos y fosas) con gran diversidad de restos materiales (cerámicos, de sílex, metálicos, de hueso) y algunos animales. Se conservan cazuelas y grandes contenedores que parecen haberse utilizado para conservar a corto plazo cantidades importantes de alimentos, mientras que la conservación a largo plazo se habría seguido realizando en silos subterráneos. Hacia la mitad del II milenio a.C., los elementos cerámicos comienzan a presentar mayor abundancia de motivos impresos e incisos, lo cual los enmarca en la fase inicial de la cultura de Cogotas I. Puede que esta profusión decorativa fuese paralela al creciente uso de tejidos de parecidas características ornamentales.

Los enclaves en que se asientan los poblados siguen siendo vaguadas, fondos de valle y cerros, y todo parece indicar que eran ocupados por pequeños grupos agrícolas que residían de forma estable en ese mismo lugar, “apropiándose” de él y utilizando todos los recursos que ofrecía.En este periodo se generaliza el enterramiento en fosas dentro de los propios poblados o en sus inmediaciones. Los individuos eran depositados dentro de fosas, en posición fetal. No se acompañan piezas de ajuar, pero sí animales domésticos (sobre todo cerdos y ovejas de muy corta edad), quizá con el significado de “ofrendas”.

RESTOS DE UNA MUJER ENCONTRADA EN UN SILO LUGAR: LAS MATILLAS.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EDAD DE HIERRO

 (1000 AL 800)   Cruzan los pirineos desde el norte y centro de Europa. Son conocidos como los Celta.

 

Manejan útiles del hierro

Incineraban a sus muertos

En Madrid se mezclan con los Iberos (Celtíberos. Los iberos vienen del Mediterráneo .Los Romanos los llamaban Carpetanos.

-          La segunda mitad sobre el 500 a.C, aparecen las primeras acrópolis se suben a lo alto y surgen ciudades .Se han encontrado ECCEHOMO y El VISO (Alcala de Henares)

-          Yacimiento de Torrecilla: en Getafe ha aparecido el enterramiento mas antiguo de Madrid con un brazalete de oro , ajuar  y elementos funerarios S.VIII, a.C constituye el mejor ejemplo.

 

 

 

EDAD DEL HIERRO (800 – 100 a.C.)

Durante la Edad del Hierro, la región madrileña -al igual que Toledo y Cuenca- estuvo poblada por los carpetanos, pueblo celtibérico en el que se mezclaba la cultura autóctona y la celta. Eran gentes asentadas de forma dispersa sobre el territorio, dedicadas a la agricultura de cereales, la recogida de frutos silvestres y la ganadería, y localizadas en núcleos urbanos emplazados generalmente en lugares prominentes: castros en los primeros momentos, luego convertidos en acrópolis. La zona de sierra continúa estando poco poblada. En las tierras de pie de monte se localizan algunos asentamientos en cuevas y abrigos. Pero son las cuencas fluviales (valles, desniveles en los páramos, cerros) las zonas donde se concentra la mayor parte de la población.

La comarca madrileña no posee explotaciones de hierro, por lo que suponemos que las piezas de este metal halladas en los yacimientos serían fruto del trueque con otros pueblos de zonas próximas.

La ganadería se basa en la cría de ovejas, cabras y vacas. La agricultura se desarrolla en tierras cercanas a los cursos de agua. Cobra auge la elaboración de tejidos: se han encontrado fusayolas en tumbas y poblados, y las fuentes clásicas mencionam el sagum como una prenda muy extendida entre los pueblos celtibéricos. Se introduce el torno, con el cual la cerámica gana en variedad.

No hay restos de ídolos, exvotos o figuras escultóricas, ni se tienen datos sobre santuarios. El único dato sobre manifestaciones religiosas son los dioses indígenas (dominadores de los bosques, los montes y las aguas o protectores del ganado) que mencionan las fuentes clásicas.

1ª EDAD DEL HIERRO

Los poblados que se han conservado son agrupaciones de cabañas con silos y almacenes excavados en el suelo, y se ubican en lomas de cuencas fluviales o próximos al cauce: La Aldehuela, El Llano de Perales (Getafe), las Cárcavas (Aranjuez), el cerro del Ecce Homo (Alcalá de Henares); cerro de San Antonio, Fuente de la Mora (Leganés). En ocasiones se ha encontrado alguna vivienda de enormes dimensiones, como en La Capellana (Pinto) o restos de estructuras con alineaciones de piedras, como en El Caracol (Valdemoro).

Las tumbas son sencillas, y los ajuares que hay en ellas suelen ser pobres, con piezas cerámicas y en algunos casos brazaletes.

2ª EDAD DEL HIERRO

Los asentamientos son más extensos y acogen a mayor número de personas. Aunque continúa habiendo poblados en valles o cerros, otros comienzan a fortificarse con murallas y fosos: Santorcaz, Dehesa del Pontón de la Oliva (Patones), Fuente de la Mora 2 (Leganés); y las casas se construyen sobre zócalos de piedra, con muros de entramado de madera revestidos con tapial o adobe. Aunque todavía no aparece un entramado claro de calles alineadas, se supone que ya existiría una cierta organización social.

También hay viviendas excavadas en cuevas (Tielmes, Carabaña), pequeños pequeños poblados defensivos -castella- (Valilecha) y caseríos agropecuarios (Fuente el Saz de Jarama).

Los enterramientos se realizan en necrópolis, y se generaliza la incineración: las cenizas, junto con elementos de ajuar, se recogen en urnas o pequeños agujeros. Han aparecido también tumbas aisladas en La Gavia, El Espartal, Morata de Tajuña y Leganés.

RESTOS DE UN POBLADO EN FUENTE DE MORA.

 

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